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miércoles, 17 de septiembre de 2014

¿Parafiscalía? 2008-08-29 Colombia


ALAI, América Latina en Movimiento

2008-08-29 Colombia
¿Parafiscalía?

José Darío Castrillón Orozco

Antioquia, ha sido el departamento más castigado por las bandas de paramilitares en Colombia: No sólo tiene liderazgo en más asesinatos realizados y en usar peores métodos de exterminio, sino también en masacres, desaparecidos, y desplazados. Igualmente es la región que durante mayor tiempo ha estado bajo este control social de la criminalidad. Siendo el laboratorio dónde se lanza esta política, cosechando sus primeros réditos en cuanto a callamiento de la oposición y relanzamiento del latifundio, mediante contrarreforma agraria preventiva, no es de extrañar que sea el lugar de Colombia con mayor penetración mafiosa en su institucionalidad.

No en vano este terruño posibilitó el auge de Pablo Escobar, siempre entre amplios márgenes de popularidad: al momento de su muerte, cuando más bajo marcó en el querer de sus coterráneos, su ascendencia era del 70%. Sus ingeniosas formas de violar leyes nacionales e internacionales cautivaron el fervor de sus conciudadanos. Como toda mafia, permeó todo circulo social, empresarial, militar y político del entorno colombiano, sobretodo del antioqueño. Sin embargo, una peculiaridad diferenciaba a Escobar de las demás mafias del mundo, y de la caleña en particular.

Cuestión de método

Mientras todo gángster busca la alianza con políticos, empresarios, jueces, medios de comunicación, y demás estamentos para procurar por ellos sus intereses, aquel a quien llamaban “el patrón”, quería hacerse con las empresas, poner sus propios sacerdotes, sus propios militares y periodistas: tuvo capellán, periódico, banco y noticiero. Hasta dirigió varias guerras. No le bastó tener a los políticos comiendo de su mano y se lanzó él mismo a este campo. Mientras el cartel de Cali se empeñaba, sutilmente, en tener influencias en los gobiernos, Pablo pretendía gobernar y quería la presidencia para sí.

A su muerte sus estructuras y riquezas sobrevivieron, sólo que en otras manos. Sus métodos también permanecieron. A parte de la intimidación y el soborno, la toma de las instituciones por dentro, llevando a su seno los personajes de la mafia, continúo como sello personal del cartel de Medellín. La Fiscalía de Medellín, con todo el mal ejemplo que implica para la institucionalidad colombiana, es buen modelo de ello.

A pocos años de su muerte se inicia la toma de la Fiscalía regional por parte de este cartel. Según narra la redacción judicial del periódico El Espectador, en su trabajo publicado bajo el título “La infiltración para en la Fiscalía de Medellín”, del 28 de abril de 2007, esto sucedió entre 1996 y 1997. Algunos años después tal fenómeno será nacional por obra de Luís Camilo Osorio. Desde entonces este ente acusador creado para contener a la criminalidad, se puso al servicio de esta.

¿Cómo se da la toma de la Fiscalía? 

De la forma tradicional como se convierten las entidades oficiales, en cotos privados de algunos señores: la repartija burocrática. Pese a que la constitución de 1991 manda la carrera administrativa en los órganos de justicia, sólo los fiscales locales que conocen de delitos menores, se proveen por concurso y están en carrera. Mientras que los Fiscales seccionales y, sobretodo, los especializados (que conocen delitos de narcotráfico, paramilitarismo) son nombrados por recomendación. Igual sucede con el CTI – Dirección Nacional del Cuerpo Técnico de Investigación y con los Fiscales de Justicia y paz también, nombrado por recomendación. Los que recomiendan los nombramientos son nada menos que los congresistas de la coalición de Gobierno, los uribistas. En Antioquia los principales nominadores de funcionarios de la fiscalía son: Luís Alfredo Ramos, Mario Uribe, Antonio Duque, Cesar Pérez García.

Tomada por dentro la Fiscalía, se impide que avancen procesos contra jefes paramilitares y contra personalidades políticas y empresariales vinculados a ellos. Para esto se reasignan los procesos, y cuando no es posible hacerlo, se rotan a los Fiscales que llevan los mismos. Desaparecen procesos completos, hasta no quedar de ellos más que el número del radicado (como aconteció con el proceso 34.986, conocido como el del parqueadero Padilla, cuando se captura al contador de las AUC, Alberto Soto Toro, se obtienen más de 40.000 documentos contables y cientos de documentos con la relación de personalidades y empresas implicadas con estos grupos). Se desfiguran pruebas (cambiar cocaína por maizena, cambiar el arma de un crimen por otra que no funciona); desaparecen pruebas y evidencias, no reciben debidamente los testimonios. Hasta llegar al asesinato de investigadores, de testigos y de Fiscales.

Los vasos comunicantes de la Fiscalía antioqueña con la criminalidad son tales que Carlos Mario Aguilar, alias “Rogelio”, fue agente del CTI. La jefe de fiscalías de Urabá Lizeth Mayra Álvarez, protegida de Valencia Cossio, pasó de este cargo a ser siete días después, abogada de paramilitares, luego del asesinato del agente del CTI, Juan Carlos Palacio, se encontró que este tenía bienes por más de 1000 millones de pesos.

Frente al caso de Valencia Cossio, se formula en los medios la hipótesis que este abogado se corrompió al entrar a la Fiscalía, otros, como el senador, Gustavo Petro, sostienen que fueron los políticos, a quienes les despresó y sirvió la Fiscalía Luís Camilo Osorio, quienes llevaron allá la corrupción.

Cuando Guillermo León Valencia Cossio, se quema en sus aspiraciones electorales del 2002 es reciclado, gracias a las cuotas políticas de su famipartido, como Fiscal delegado ante el tribunal superior de Medellín, encargado de investigar y acusar a los demás Fiscales. Esto pese a no tener trayectoria en la rama judicial, ni formación para el cargo. Contra ello se pronunció Asonal judicial, sin efecto. En ese momento, 2002, de seis fiscales delegados, cinco fueron nombrados en piñata politiquera. Sólo un nombramiento se hizo por carrera administrativa. Resalta que tal puesto tenga una asignación salarial actual, de aproximadamente $13’000.000, mientras hay jueces que para ejercer tienen requisitos de formación y tiempo de servicio y se ganan 4’000.000.

Aunque fue Luís Camilo Osorio, quien lo nombró como Fiscal delegado, fue Mario Iguarán, quien lo puso como director seccional de Fiscalías, contrariando la ley, pues, esta dispone que para poder ejercer una provisionalidad se debe estar en carrera, el cual no era el caso de Valencia Cossio. Además, aunque el plazo máximo para una provisionalidad es de tres meses, el sujeto en cuestión completó tres años ejerciéndola. 

Hace un año Asonal Judicial mandó una carta al fiscal Mario Iguarán, denunciando lo anómalo de la presencia de Valencia Cossio en tal cargo. La respuesta fue el envío de un grupo de investigadores del CTI, indagando por los Fiscales que habían delatado el hecho (otros métodos de mafia en la Fiscalía). Cuando se pudo interpelar al fiscal Iguarán sobre la permanencia de Valencia Cossio en el cargo sostenía: “es un buen director”.

Este no es un caso más de corrupción, más que un episodio de venalidad, es otro capítulo de la parapolítica. Si se quiere conocer cual es la proporción de la infiltración paramilitar en la Fiscalía, basta con establecer cual es la proporción en la que participa el paramilitarismo en la coalición de Gobierno. Por algo se recuerda ahora que cuando Valencia Cossio fue secuestrado, en un sangriento episodio, por Carlos Castaño, su esposa al ser enterada que el autor era Castaño, ante las cámaras de la televisión exclamó: “¡Gracias a Dios está en buenas manos!”.

José Darío Castrillón Orozco
Psicólogo

Fuente: Semanario Virtual Caja de Herramientas
Corporación Viva la Ciudadanía.
semanariovirtual@viva.org.co 
www.vivalaciudadania.org


http://alainet.org/active/25987&lang=es
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NUESTRO SILENCIO SOLO FAVORECE A LOS VICTIMARIOS. Ricardo Ferrer Espinosa

miércoles, 17 de enero de 2007

Präsindent Alvaro Uribe


El diario El Mundo de Medellín contra Brígida González. / Masacres en el río Atrato

1) En alemán

2) En español


Am 07.April 2006 erschien in Madrid der Offene Brief des exilierten, kolumbianischen Journalisten, Ricardo Ferrer Espinosa, in welchem der kolumbianischen Zeitung El Mundo (in Medellin) vorgeworfen wurde, die Kommandatur, für das Massaker 1997 in Vigía del fuerte und Murindó, unterschlagen und die Berichterstattung manipuliert zu haben.

Damals waren von den Paramilitärs (AUC), bei Protesten 22 Zivilpersonen ermordet worden. Ferrer Espinosa hatte als Journalist Recherchematerial und umfassende Zeugenaussagen von beteiligten Militärs, Funktionären etc. zusammengetragen, welche eindeutig belegen, dass es sich bei dem Massaker um die Militärstrategie des Staates handelte.

Laut diesen Aussagen kommandierte Präsident Alvaro Uribe, zum damaligen Zeitpunkt Regierender von Antioquia, die Paramilitärs. Die Bemühungen Espinosas, mit seinem der Staatanwaltschaft vorgelegten Beweismaterial, eine gerechte Verurteilung der Möder zu erreichen, scheiterte an der Unterlassung der entsprechenden Ermittlungen.

Stattdessen erhielt der Journalist während dieser Phase seines Kampfes um Aufklärung, ein dreiviertel Jahr lang täglich, frühmorgens und nachts Drohanrufe, bis er schliesslich, im Februar 1998 Kolumbien verliess und ins politische Exil ging. ( Da der Link leider abhandengekommen ist, die Adresse des Journalisten unter dem Brief,

Ricardo Ferrer Espinosa: biondiricar@yahoo.es )

El Mundo (Medellín), apologista de los paramilitares
per Ricardo Ferrer EspinosaEmail: biondiricar@yahoo.es
Madrid, España

07 abr 2006 
El díario el Mundo (Medellín Colombia), ataca a Brígida González, de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Envío respuesta pública al diario y cuestiono la corrupción del Estado colombiano.



Madrid, 7 de abril de 2006
Señor editor
Diario El Mundo
Medellín
Colombia

Asunto: Editorial contra la dirigente de la Comunidad de Paz en San José de Apartadó, Brígída González.

Señor apologista del delito paramilitar: Afortunadamente para Brígida González, su testimonio, escuchado también aqui en Madrid, es ratificado por los acompañantes europeos que han podido verificar personalmente lo que ocurre en ese rincón de la prisión que es ahora la tierra colombiana.

Para su información, no todos los soldados duermen tranquilos, porque sus conciencias les dicen que han hecho mal en obedecer órdenes que incluyen el asesinato de civiles desarmados, incluídos menores, el expolio de bienes y la usurpación de tierra ajena.

Esos soldados dan información detallada de la estrategia paramilitar que su periódico apoya.

También quedan funcionarios decentes, personeros que reciben datos y los verifican, secretarios de los alcaldes que confirman las relaciones de sus superiores con la doble comandancia militar y sus escuadrones de la muerte.

Está mal informado si cree que aquí en Europa todo es silencio y complicidad. Los refugiados, sobrevivientes del terrori oficial participamos en foros y debates.

Personalmente he criticado a todos los grupos que atacan a la población civil, dato que puede verificar en algunas notas que están disponibles en internet. Lo que si me consta, porque lo ví y además recogí los testimonios, es la masacre: los escuadrones de la muerte, AUC, asesinaron a 22 civiles indefensos en Vigía del fuerte y Murindó entre el 22 de mayo y la primera semana de junio de 1997.

Los únicos que no se dieron cuenta fueron el alcalde y el comandate de policía. En medio de la masacre, todos los funcionarios de la Gobernación de Antioquia volvieron a sus sitios de trabajo en el Centro Administrativo Departamental La Alpujarra. Los acompañaron los demás administrativos de otras entidades.

De ellos también recogí testimonios. En la gobernación de Antioquia, el único que ignoró las masacres fué el comandante paramilitar Alvaro Uribe Vélez. Es imposible que no supiera, porque le fueron enviadas cartas desde Quibdó y por lo menos seis de los secretarios del despacho le tendrían que haber comunicado que había una matanza en Vigía del Fuerte y en Murindó.

Por cierto, su periódico tampoco registró los hechos. Mientras los cuerpos flotaban en el río Atrato, a la vista de todo el pueblo, su periódico publicaba una nota sobre la buena gestión del alcalde. Tengo el recorte. Un buen alcalde que omitió su deber de defender a la población civil y se rodeó de sicarios de Córdoba. Doy este dato, porque los escuché personalmente.

¿Los militares ante la Justicia? Me presenté dos veces ante la fiscalía, con fechas, nombres propios, responsables por omisión. Por omisión criminal en la defensa de la población civil no combatiente debían responder ante la "justicia" colombiana los comandantes de policía de Vigía del Fuerte y Murindó, sus comandantes de policía en Antioquia y Chocó, los comandantes de las Brigadas IV y XVII, el comandante de la infantería de Marina, los Gobernadores de Antioquia (Uribe) y Chocó.

En ves de justicia, ocurrió que toda la información del caso estaba en manos de los paramilitares. Me amenazaron por telefono día por día, a las 11:00 de la noche y 3:00 de la mañana, desde junio de 1997 hasta el 15 de febrero de 1998, fecha en la cual debí escapar de colombia.

Hoy, uno de los que debería estar en prisión por las matanzas del Atrato, ocurridas en 1997, es el presidente, Alvaro Uribe Velez. Yo, uno de los numerosos testigos, como funcionario público, denuncié la acción conjunta del ejército con los escuadrones de la muerte.

Ahora soy un exiliado. Esa es la justicia colombiana. Confirmo el testimonio de doña Brígida González, porque el modus operandi ha sido exactamente el mismo en todas las zonas paramilitares.

Su prensa encubre, y hasta mi madre cree en la bondad del genocida Uribe. Pero hay algo que Usted, señor editor desconoce: la diginidad de la gente. Los que no nos callamos.

Ya no me queda nada, todo lo perdí al salir de Colombia. Pero algo le aseguro: yo duermo con mi conciencia tranquila, mientras ustedes intentan ocultar sus carnicerías y el cadaver insepulto de la "Democracia Colombiana".

Ricardo Ferrer Espinosa

Periodista Colombiano,

Blog basado en Denuncia 18690, 13/ 06 /1997, fiscal Cristina Bustos G. Masacres en el Atrato.

Dos blogs y un libro han servido para avivar la Memoria Insumisa:

http://testigoysobreviviente.blogspot.com

Blog iniciado el 28 de febrero de 2006.

http://mercenariosencolombia.blogspot.com

Colección básica de textos y noticias sobre mercenarios. Pendiente de procesar.

- Libro: "Nos matan y no es noticia". Editorial Cambalache 2010. Ha sido presentado en Oviedo, Cáceres, Tenerife. Valencia 2 de julio, 3 de julio en Carcaixent, y en Málaga 8 de julio.

El libro está disponible para ser descargado desde el siguient enlace:

http://www.pachakuti.org/textos/campanas/paracos/sin-noticia-nos-matan.html

Desde este enlace se puede descargar el libro completo, con las listas de Víctimas y victimarios. Y retomo el homenaje anónimo al médico Mario Andrés Flores.