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martes, 26 de julio de 2011

Los ‘paras’ y la Brigada 17 del Ejército / revista Semana, 6 de julio de 2011


Justicia y Paz revista SEMANA.COM
Miércoles, 06 de Julio de 2011 20:52

La Fiscalía contó cómo fueron las relaciones entre la Brigada 17 del Ejército y los paramilitares en el Urabá. El general (r) Rito Alejo del Río fue clave, dijeron los exjefes paramilitares.


Exjefes paramilitares del Urabá aseguraron que delinquieron en complicidad con los militares de la Brigada 17. 

- Llevar guías 'paras' fue práctica recurrente de la Brigada 17 en Urabá
- Confirmados nexos Auc con Brigada 17 en masacre de San José de Apartadó
- General Rito Alejo del Río ampliará indagatoria por paramilitarismo

“El general Rito Alejo era mi amigo. Lo admiraba mucho. Era un hombre que odiaba a la guerrilla. Nos reunimos varias veces con él para coordinar las operaciones”, dijo Raúl Emilio Hasbún alias ‘Pedro Bonito’, exjefe paramilitar del Frente Arlex Hurtado del Bloque Bananero en una versión libre en la que relató la manera en la que el militar ayudó en la conformación de grupos paramilitares en Urabá.

Este testimonio fue una de las pruebas que presentó la Fiscalía ante los magistrados de Justicia y Paz, durante el control de legalidad contra Hebert Veloza alias ‘H.H.’, exjefe paramilitar del Bloque Bananero, en la que documentó los nexos entre los paramilitares del Urabá y los militares.

Según explicó la Fiscalía, las masacres, asesinatos y desplazamientos que cometieron los paramilitares entre 1996 y 2004 en el Urabá cordobés, antioqueño y chocoano fueron en complicidad principalmente con la Brigada 17 del Ejército, así como con la miembros de la Policía y agentes de los organismos de seguridad especializados Das, Sijin y Dijin.

“Los paramilitares coordinaron cuatro formas de apoyo con los militares: despejar áreas, retardar el ingreso de las fuerzas armadas a determinadas zonas, despejar vías para el movimiento de la tropa y acompañar las operaciones. De las 22 masacres que ha confesado el Bloque Bananero, podemos decir que en 50% de ellas estuvieron relacionadas con la participación de militares”, dijo la Fiscalía en los Tribunales de Cundinamarca.

En una versión libre realizada el 29 de octubre de 2007, alias ‘H.H’ dijo que cuando llegó al Urabá en 1995 los contactos con la fuerza pública eran realizados por Carlos Mauricio García alias ‘Doble Cero’, un exlancero del Ejército que se unió a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, Accu, y después pasó a comandar el Bloque Metro en Medellín y en el oriente y nordeste de Antioquia.

Después de que los paramilitares incursionaron el Urabá y se organizaron por grupos para delinquir en la región, los contactos fueron realizados por Raúl Emilio Hasbún alias ‘Pedro Bonito’ y por Freddy Rendón Herrera alias ‘El Alemán’. Los municipios de Turbo, Apartadó, Chigorodó y Mutatá, del Eje Bananero en el Urabá antioqueño, eran de injerencia del Bloque Bananero a cargo de alias ‘H.H.’ como jefe del Frente Turbo, y de alias ‘Pedro Bonito’ como jefe del Frente  Arlex Hurtado. Alias ‘El Alemán’ tenía presencia en Vigía del Fuerte y Murindó, en el Urabá chocoano, con el Bloque Élmer Cárdenas.

En una versión libre conjunta realizada el 3 de junio de 2010, alias ‘Pedro Bonito’ y ‘El Alemán’ contaron cómo realizaban las coordinaciones con la fuerza pública. “Con ‘Doble Cero’ comenzamos a hacer operaciones conjuntas en el Atrato. Hasbún y su segundo, Carlos,Vásquez alias ‘Cepillo’, coordinaban todo con el Ejército y la Policía
del área”, dijo alias ‘El Alemán’.

Alias ‘Pedro Bonito’ ratificó lo contado por el jefe del Bloque Élmer Cárdenas. “En esos contactos también participó Carlos Cardona alias ‘Maicol’. Y no solo era con lo generales sino con todo el personal de inteligencia de las brigadas. Tenía contacto permanente con ellos.

Hubo oportunidades en que cuando nombraban nuevos generales y  coroneles para la zona no era necesario ir a contactarlos, ellos ya venían referenciados”, contó alias ‘Pedro Bonito’.

“Mi general Rito”
La confianza con que el exjefe paramilitar del Frente Arlex Hurtado se refiere al general (r) Rito Alejo del Río se explica en que alias ‘Pedro Bonito’ lo consideraba su amigo. “Varias coordinaciones se hicieron con mi general. Algunas de esas reuniones se hicieron dentro de la brigada, donde estaba la casa de general”, contó el exjefe paramilitar. Del Río fue comandante de la Brigada 17, con sede en Carepa, entre 1995 y 1997. En la actualidad afronta un juicio por el asesinato del campesino Marino López Mena, ocurrido el 27 de febrero de 1997 en Chocó.

Alias ‘El Alemán’ recordó la reunión realizada con el general. “Estuvimos en la casa del general para que nos diera vía libre para tomarnos Río Sucio el 20 de diciembre de 1996. Él nos dio el aval y les dio órdenes a los coroneles de inteligencia de los batallones.

Luego nos fuimos con Hasbún a Quibdó para cuadrar con la Policía. El 9 de enero de 1997 la guerrilla se quiso tomar Río Sucio y el puesto de policía. Luego, coordinamos con Rito Alejo la Operación Génesis para llevar guías y sacar a la guerrilla del sector”, dijo el exjefe paramilitar del Bloque Élmer Cárdenas.

Según contó en versión libre alias ‘El Alemán’, la Operación Génesisfue un operativo ideado por el Ejército para combatir al Frente 57 de las Farc en los caños Salaquí, Cacarica y Truandó, en Chocó. Para la incursión, dijo el exjeparamilitar, el Ejército contó con el apoyo de 12 paramilitares y después de intensos bombardeos contra supuestas ubicaciones de la guerrilla, afectó a por lo menos 4.000 personas de una población afrodescendiente que salió desplazada de la zona. La Operación fue realizada el 24 al 27 de febrero de 1997.

Casi al mismo tiempo, los paramilitares fraguaron una incursión que luego llamaron Operación Cacarica y que en versión libre fue contada por Jhon Jairo Rentería Zúñiga alias ‘Betún’. “Esa operación se realizó en el Chocó y fue cuando murió Élmer Cárdenas (nombre que asumió el bloque de alias ‘El Alemán’). Se coordinó con el general Rito Alejo del Río, y participaron de 200 a 250 hombres de la Casa Castaño y del Bloque Bananero. Eso fue el 16 de diciembre de 1997 y la idea era llegar a la zona donde estaba la guerrilla.

Ese día  interrogaron a un niño de 12 años, luego mataron a cinco hombres señalados de ser guerrilleros y se llevaron 400 reses”, dijo alias ‘Betún’.

En versiones libres, alias ‘Pedro Bonito’ recordó otras incursiones en las que contaron con apoyo de la fuerza pública. “En abril de 1996 hicimos una incursión a un caserío o corregimiento llamado Nuevo Oriente. Ingresamos a las tres o cuatro de mañana y estuvimos hasta horas de la tarde. Eso se coordinó con tropas del Ejército de los Batallones Voltígeros y Francisco de Paula Vélez, adscritos a la Brigada 17”, dijo el exjefe paramilitar del Frente Arlex Hurtado.

Otros de los ‘operativos’ documentados fueron la incursión a Murindó, en Chocó, el 22 de mayo de 1998. Ese día los paramilitares reunieron a 120 hombres de la Casa Castaño y del Bloque Bananero para realizar un combate de 14 días en los que alias ‘Pedro Bonito’ intervino desde un helicóptero para impedir la dispersión de la tropa.

A partir de 2001, los paramilitares del Urabá también realizaron incursiones conjuntas con Héroes de Tolová, el grupo paramilitar de Diego Fernando Murillo alias ‘Don Berna’. En versión libre, Moisés Enrique Hernández alias ‘Pito’ dijo que en abril de 2001 por lo menos 150 paramilitares incursionaron San José de Apartadó. “Fue con patrulleros de Héroes de Tolová, el Bloque Bananero y la Casa Castaño”, dijo alias ‘Pito’.

Según lo documentó la Fiscalía, Adrián José Cano alias ‘Melaza’, entonces patrullero del Bloque Bananero, fue guía de los militares.

“Alias ‘Melaza’ fue prestado por el Bloque para ser guía del Ejército. Fue quien llevó a patrullero de un batallón a incursionar Nueva Antioquia, donde supuestamente había un campamento guerrillero”, dijo la Fiscalía.

Otro de los guías de la Brigada 17 fue Elkin Casarrubia Posada alias ‘El Cura’, un exguerrillero del Eln que se unió a las Accu de los hermanos Castaño. “El Batallón Vélez necesitaba 10 paramilitares que los guiara a una incursión en la vía sobre la vereda La Arenera y el corregimiento de Currulao (en Turbo, Antioquia). Llegamos a las cuatro de la tarde y los combates duraron hasta la medianoche. Como nos habían atacado, contamos con apoyo aéreo, un avión fantasma que ‘rafagueó’ toda la cordillera donde estaba la guerrilla”, contó ‘El Cura’ en versión libre.

Los ‘falsos positivos’
Según la Fiscalía, la cercanía entre paramilitares y militares era tal que compartían las redes de comunicación, las repetidoras y la tropa. 

En su alianza, también asesinaron a campesinos de inocentes, los disfrazaron con prendas militares y se los entregaron a la Brigada 17 para que el Ejército mostrara resultados en su supuesta lucha contra las autodefensas. Este delito es tipificado en la Ley como ejecución extrajudicial, más conocido popularmente como ‘falsos positivos’.

Fue el caso de dos jóvenes que fueron abordados por alias ‘Máquina’, un reclutador del Bloque Bananero. El paramilitar les ofreció trabajo en San Pedro de Urabá y los campesinos accedieron. En el camino, les dijeron que hacían parte de las autodefensas y los hicieron vestir con prendas militares y portar fusil. Luego, los asesinaron y dejaron sus cuerpos en El Limón, corregimiento de Turbo, donde fueron entregados al Batallón Vélez.

“Este fue un caso de ‘positivo’ para un coronel que quería mostrar que combatía a las autodefensas”, dijo alias ‘H.H.’ en una versión libre.

Sobre las coordinaciones y reuniones con el general (r) Rito Alejo del Río, alias ‘Pedro Bonito’ aseguró en otra audiencia que lo hacía de forma pública. “Yo no me escondía para ese tipo de relaciones. Yo fui orgulloso de pertenecer a la organización. Era una necesidad por la falta de operación del Estado. Éramos bien vistos, yo me consideraba un héroe y por eso no me escondía para entrar al Batallón”, respondió el exjefe paramilitar.

La audiencia de control de legalidad contra alias ‘H.H.’ continuará hasta mediados de julio de 2011 en los Tribunales de Cundinamarca.


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NUESTRO SILENCIO SOLO FAVORECE A LOS VICTIMARIOS. Ricardo Ferrer Espinosa

lunes, 11 de abril de 2011

Colombia ¿Prosperidad democrática?

La RED DE SOLIDARIDAD CON COLOMBIA “CAPICÚA”, compuesta por diversas organizaciones del Estado español cuyos nombres figuran al final del presente escrito, deseamos manifestar que:

El 23 de Marzo de 2011 la Comunidad de Paz San José de Apartadó denunció ante el país y el mundo la ejecución extrajudicial de BERNARDO RÍOS LONDOÑO, de 27 años, 

integrante del proyecto durante varios años, del cual se había separado últimamente para trabajar en una zona alejada de los asentamientos, pero dejando su familia en la hacienda central de San Josesito, como integrantes de la misma. 

Fue ejecutado en el sitio Tierra Amarilla, ubicado sobre la carretera que conduce de Apartadó a San José, sitio donde los paramilitares han perpetrado numerosos crímenes con la tolerancia, protección y apoyo de la fuerza pública, la cual mantiene retenes a pocos minutos de distanciaMomentos antes, los paramilitares habían querido asesinar al representante legal de la Comunidad de Paz, quien se movilizaba por la misma vía en un vehículo de servicio público, pero quizás no se atrevieron a matarlo al comprobar que lo acompañaban integrantes de organizaciones internacionales. Como de costumbre, las instituciones oficiales pusieron todas las trabas posibles para entregar el cadáver de Bernardo y la Defensoría del Pueblo desactivó sus teléfonos para no tener que ayudar en esa dolorosa tarea.

Este crimen alcanzó una cierta difusión en medios de información, dado el contexto nacional de exterminio de reclamantes de tierras usurpadas. Con dicha ejecución, los victimarios buscaban seguramente aterrorizar una vez más a una Comunidad que, con sus retornos a las zonas de origen y con el reclamo de predios, viviendas y construcciones comunitarias que le pertenecen, hoy usurpadas por repobladores manipulados por la fuerza pública, sigue siendo un estorbo para el proyecto de dominio paramilitar de la zona. Sin embargo, las protestas nacionales e internacionales que se han hecho sentir, han llevado a los victimarios a realizar esfuerzos desesperados por justificar el crimen.

El miércoles 30 de marzo, en horas de la mañana, el Comandante de Policía de Urabá, Coronel JAIME ÁVILA RAMÍREZ, se expresó por las emisoras radiales de la región, afirmando que Bernardo era integrante de un grupo armado y que los órganos judiciales están esclareciendo esto, y que la Comunidad de Paz no tiene razón al acusar al Estado por este crimen. 

Simultáneamente se ha sabido que Ejército y Policía han ido en búsqueda apresurada de reconocidos paramilitares para que rindan declaraciones en la Fiscalía y acusen a Bernardo de haber sido guerrillero.

Tal comportamiento no es extraño en absoluto, puesto que lo hemos observado multitud de veces antes. Las instituciones oficiales han utilizado siempre el poder judicial para justificar los crímenes, ya sea estigmatizando previamente a las víctimas, ya sea después de haberlas eliminado. Para ello se han servido siempre de los mismos mecanismos. 

Los Coroneles Néstor Iván Duque y Germán Rojas Díaz, en sus largos períodos como comandantes de los batallones Bejarano Muñoz y Voltígeros, fueron conformando un grupo de supuestos “desmovilizados de las Farc” (algunos no lo eran) con el fin de demandar de ellos servicios múltiples en la destrucción de la Comunidad de Paz. Todos ellos fueron involucrados progresivamente en numerosos crímenes y presentados en las fiscalías y juzgados como “testigos” para acusar a muchos campesinos de delitos que no habían cometido

Los fiscales y jueces recibieron los falsos testimonios omitiendo todos los requisitos previstos en el Código de Procedimiento Penal para evaluar y aceptar pruebas, y actuaron como un simple apéndice del poder ejecutivo en la región. La fuerza pública utilizó, además, como piezas probatorias, informes de inteligencia y “órdenes de batalla” confeccionadas por los mismos militares y firmadas sin leerlas por falsos desmovilizados o por presos llevados ilegalmente a la Brigada XVII y sometidos a torturas.

No se ha cesado de exigir que la Presidencia de la República rectifique las viles e infames calumnias que contra la Comunidad profirió el ex Presidente Álvaro Uribe Vélez el 20 de marzo de 2005, con miras a legitimar por anticipado masacres, desplazamientos, montajes judiciales, bombardeos contra poblaciones indefensas, torturas y toda clase de crímenes contra sus integrantes. Asimismo se le ha manifestado repetidas veces al Presidente Santos que tenemos derecho al buen nombre y a no ser difamados de manera tan vil. Sin embargo, aún el Presidente Santos permanece solidario en el crimen de su antecesor.

Y así continúan los hostigamientos constantes contra los integrantes de este proyecto de paz:
El miércoles 23 de Marzo de 201130 paramilitares de camuflado y con armas largas quienes se encontraban en cercanías a la Resbalosa, vereda de la Comunidad, le dijeron a un miembro de la misma que esa HP comunidad guerrillera se tenia que ir de la zona o de lo contrario continuarían los asesinatos, que tenían ya planeado con la fuerza pública una limpieza en la zona y el exterminio de la Comunidad de paz.

El viernes 1 de Abril de 2011, a las 5:30 am aproximadamente, se registraron combates entre los paramilitares y la guerrilla en la vereda Arenas Altas, según información de habitantes del sectorvarios paramilitares fueron asesinados. Anteestos hechos, que ponen en riesgo a las familias que residen allí y a la población civil en general, la comunidad intentó a través de la Defensoría del Pueblo Regional que se atendiera a las familiasAnte ello, respondieron que no podían hacer nada, que no molestaran y desconectaron los teléfonos.

El sábado 2 de Abril de 2011un helicóptero militar durante varias ocasiones sobrevoló la zona, mientras los paramilitares recogieron y se llevaron los cuerpos de los asesinados. Ese mismo grupo de 25 paramilitares en horas de la mañana habían pasado por el caserío de Arenas Altas amenazando que esa HP Comunidad era una manada de guerrilleros y que la iban a pagar muy caro, que esto no se quedaba así, a pesar de la presencia de la fuerza publica en la vereda que no hizo nada.

El domingo 3 de Abril de 2011alias Samir amenazó a través de llamadas telefónicas a campesinos del corregimiento de San José, invitándolos a que trabajen en la zona con la Brigada XVII como informantes, de lo contrario serian asesinados o judicializados. Alias Samir es un desertor de las Farc, quien se encuentra en la Brigada y nombrado gestor de paz por el gobierno de Colombia tiene un largo historial de amenazas y chantajes contra miembros de la Comunidad y contra pobladores de la región.

Estos hechos siguen demostrando claramente la continuidad de la persecución del Estado colombiano contra la Comunidad de Paz con intención de generar destrucción y el desplazamiento del campesinado e imponer la lógica de los actores armados. A lo largo de estos 14 años ha quedado claro que las grandes estructuras paramilitares que se mueven en cercanías de Nuevo Antioquia y se pasean frecuentemente por Playa Larga y otras veredas, tienen pleno respaldo de la fuerza pública y tolerancia de todas las demás instituciones del Estado, las cuales han recibido, sin reacción ninguna, durante décadas, las denuncias de sus crímenes.

Exigimos que se inicie una investigación inmediata e imparcial de las amenazas relatadas, así como que se proporcione a los miembros de la comunidad la posibilidad de que puedan exigir justicia.

Que se articulen con la Comunidad de Paz los métodos de protección que consideren necesarios, medidas que pueden incluir retirar del servicio a los mandos militares sospechosos de connivencia con estructuras paramilitares o que hayan agredido directamente a la Comunidad, hechos que, desgraciadamente, se vienen documentando desde su constitución.
Por último, que se cese en la estigmatización de la comunidad y los intentos de justificación de los crímenes cometidos tanto por estructuras paramilitares como por la fuerza pública, que no hacen más que hacer aún más sangrante el crimen cometido y propiciar la comisión de nuevas violaciones de derechos humanos en el futuro.

Esperamos su respuesta a nuestras exigencias, que trasladaremos a nuestros asociados, del mismo modo que lo hacemos con el presente documento.

Atentamente

RED DE SOLIDARIDAD CON COLOMBIA “CAPICÚA”
(Colectivo Sur-Cacarica, Entrepueblos-Madrid, Ecologistas en Acción, Asociación de Solidaridad con Colombia “Katío”, Asociación Guadauca, Comité Oscar Romero de Madrid y Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Mérida y Comarca)


NUESTRO SILENCIO SOLO FAVORECE A LOS VICTIMARIOS. 
Ricardo Ferrer Espinosa

miércoles, 17 de enero de 2007

Präsindent Alvaro Uribe


El diario El Mundo de Medellín contra Brígida González. / Masacres en el río Atrato

1) En alemán

2) En español


Am 07.April 2006 erschien in Madrid der Offene Brief des exilierten, kolumbianischen Journalisten, Ricardo Ferrer Espinosa, in welchem der kolumbianischen Zeitung El Mundo (in Medellin) vorgeworfen wurde, die Kommandatur, für das Massaker 1997 in Vigía del fuerte und Murindó, unterschlagen und die Berichterstattung manipuliert zu haben.

Damals waren von den Paramilitärs (AUC), bei Protesten 22 Zivilpersonen ermordet worden. Ferrer Espinosa hatte als Journalist Recherchematerial und umfassende Zeugenaussagen von beteiligten Militärs, Funktionären etc. zusammengetragen, welche eindeutig belegen, dass es sich bei dem Massaker um die Militärstrategie des Staates handelte.

Laut diesen Aussagen kommandierte Präsident Alvaro Uribe, zum damaligen Zeitpunkt Regierender von Antioquia, die Paramilitärs. Die Bemühungen Espinosas, mit seinem der Staatanwaltschaft vorgelegten Beweismaterial, eine gerechte Verurteilung der Möder zu erreichen, scheiterte an der Unterlassung der entsprechenden Ermittlungen.

Stattdessen erhielt der Journalist während dieser Phase seines Kampfes um Aufklärung, ein dreiviertel Jahr lang täglich, frühmorgens und nachts Drohanrufe, bis er schliesslich, im Februar 1998 Kolumbien verliess und ins politische Exil ging. ( Da der Link leider abhandengekommen ist, die Adresse des Journalisten unter dem Brief,

Ricardo Ferrer Espinosa: biondiricar@yahoo.es )

El Mundo (Medellín), apologista de los paramilitares
per Ricardo Ferrer EspinosaEmail: biondiricar@yahoo.es
Madrid, España

07 abr 2006 
El díario el Mundo (Medellín Colombia), ataca a Brígida González, de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Envío respuesta pública al diario y cuestiono la corrupción del Estado colombiano.



Madrid, 7 de abril de 2006
Señor editor
Diario El Mundo
Medellín
Colombia

Asunto: Editorial contra la dirigente de la Comunidad de Paz en San José de Apartadó, Brígída González.

Señor apologista del delito paramilitar: Afortunadamente para Brígida González, su testimonio, escuchado también aqui en Madrid, es ratificado por los acompañantes europeos que han podido verificar personalmente lo que ocurre en ese rincón de la prisión que es ahora la tierra colombiana.

Para su información, no todos los soldados duermen tranquilos, porque sus conciencias les dicen que han hecho mal en obedecer órdenes que incluyen el asesinato de civiles desarmados, incluídos menores, el expolio de bienes y la usurpación de tierra ajena.

Esos soldados dan información detallada de la estrategia paramilitar que su periódico apoya.

También quedan funcionarios decentes, personeros que reciben datos y los verifican, secretarios de los alcaldes que confirman las relaciones de sus superiores con la doble comandancia militar y sus escuadrones de la muerte.

Está mal informado si cree que aquí en Europa todo es silencio y complicidad. Los refugiados, sobrevivientes del terrori oficial participamos en foros y debates.

Personalmente he criticado a todos los grupos que atacan a la población civil, dato que puede verificar en algunas notas que están disponibles en internet. Lo que si me consta, porque lo ví y además recogí los testimonios, es la masacre: los escuadrones de la muerte, AUC, asesinaron a 22 civiles indefensos en Vigía del fuerte y Murindó entre el 22 de mayo y la primera semana de junio de 1997.

Los únicos que no se dieron cuenta fueron el alcalde y el comandate de policía. En medio de la masacre, todos los funcionarios de la Gobernación de Antioquia volvieron a sus sitios de trabajo en el Centro Administrativo Departamental La Alpujarra. Los acompañaron los demás administrativos de otras entidades.

De ellos también recogí testimonios. En la gobernación de Antioquia, el único que ignoró las masacres fué el comandante paramilitar Alvaro Uribe Vélez. Es imposible que no supiera, porque le fueron enviadas cartas desde Quibdó y por lo menos seis de los secretarios del despacho le tendrían que haber comunicado que había una matanza en Vigía del Fuerte y en Murindó.

Por cierto, su periódico tampoco registró los hechos. Mientras los cuerpos flotaban en el río Atrato, a la vista de todo el pueblo, su periódico publicaba una nota sobre la buena gestión del alcalde. Tengo el recorte. Un buen alcalde que omitió su deber de defender a la población civil y se rodeó de sicarios de Córdoba. Doy este dato, porque los escuché personalmente.

¿Los militares ante la Justicia? Me presenté dos veces ante la fiscalía, con fechas, nombres propios, responsables por omisión. Por omisión criminal en la defensa de la población civil no combatiente debían responder ante la "justicia" colombiana los comandantes de policía de Vigía del Fuerte y Murindó, sus comandantes de policía en Antioquia y Chocó, los comandantes de las Brigadas IV y XVII, el comandante de la infantería de Marina, los Gobernadores de Antioquia (Uribe) y Chocó.

En ves de justicia, ocurrió que toda la información del caso estaba en manos de los paramilitares. Me amenazaron por telefono día por día, a las 11:00 de la noche y 3:00 de la mañana, desde junio de 1997 hasta el 15 de febrero de 1998, fecha en la cual debí escapar de colombia.

Hoy, uno de los que debería estar en prisión por las matanzas del Atrato, ocurridas en 1997, es el presidente, Alvaro Uribe Velez. Yo, uno de los numerosos testigos, como funcionario público, denuncié la acción conjunta del ejército con los escuadrones de la muerte.

Ahora soy un exiliado. Esa es la justicia colombiana. Confirmo el testimonio de doña Brígida González, porque el modus operandi ha sido exactamente el mismo en todas las zonas paramilitares.

Su prensa encubre, y hasta mi madre cree en la bondad del genocida Uribe. Pero hay algo que Usted, señor editor desconoce: la diginidad de la gente. Los que no nos callamos.

Ya no me queda nada, todo lo perdí al salir de Colombia. Pero algo le aseguro: yo duermo con mi conciencia tranquila, mientras ustedes intentan ocultar sus carnicerías y el cadaver insepulto de la "Democracia Colombiana".

Ricardo Ferrer Espinosa

Periodista Colombiano,

Blog basado en Denuncia 18690, 13/ 06 /1997, fiscal Cristina Bustos G. Masacres en el Atrato.

Dos blogs y un libro han servido para avivar la Memoria Insumisa:

http://testigoysobreviviente.blogspot.com

Blog iniciado el 28 de febrero de 2006.

http://mercenariosencolombia.blogspot.com

Colección básica de textos y noticias sobre mercenarios. Pendiente de procesar.

- Libro: "Nos matan y no es noticia". Editorial Cambalache 2010. Ha sido presentado en Oviedo, Cáceres, Tenerife. Valencia 2 de julio, 3 de julio en Carcaixent, y en Málaga 8 de julio.

El libro está disponible para ser descargado desde el siguient enlace:

http://www.pachakuti.org/textos/campanas/paracos/sin-noticia-nos-matan.html

Desde este enlace se puede descargar el libro completo, con las listas de Víctimas y victimarios. Y retomo el homenaje anónimo al médico Mario Andrés Flores.